Workplace Insights
Al planificar una oficina híbrida o de uso compartido de escritorios, acertar con la proporción de escritorios por empleado es clave. Esta guía práctica explica cómo calcular la proporción correcta de uso compartido de escritorios — desde cifras rápidas de mejores prácticas hasta análisis basados en datos — y muestra cómo equilibrar la flexibilidad, la eficiencia del espacio y la comodidad del empleado.
¿Está su negocio listo para abrazar el futuro del trabajo? ¡Exploramos cómo el uso compartido de escritorios puede revolucionar su espacio de trabajo!
Considera esto: en un martes típico, quizás solo el 30% de tus empleados venga a la oficina, y tal vez solo el 25% un viernes. En tal escenario, ¿cuál es el sentido de mantener un sistema de escritorios designados de antes de la pandemia? La mayoría de estos escritorios terminan sin usarse, lo que lleva a un desperdicio significativo de espacio de oficina y recursos financieros. Si, por ejemplo, el 40-60% de tus 100 escritorios fijos preasignados están sin usarse durante la semana, eso es un claro indicador de ineficiencia y gasto innecesario.
El uso compartido de escritorios y el hot desking, por lo tanto, tiene un sentido eminente en este contexto. No es solo una táctica para ahorrar espacio; es un movimiento estratégico hacia un lugar de trabajo más dinámico, rentable y amigable para los empleados. La correcta implementación del uso compartido de escritorios puede transformar la forma en que las empresas operan, llevando a ganancias significativas en eficiencia, innovación y bienestar de los empleados.
El mundo del trabajo ha cambiado para siempre debido al Covid. La confianza, que durante tanto tiempo fue una barrera para formas de trabajo más flexibles, ya no debería ser un problema a la hora de diseñar una nueva forma híbrida de trabajar. Los empleados ahora se moverán más libremente entre el trabajo y el hogar, entre salas de reuniones y espacios tranquilos en la oficina.
A medida que el trabajo híbrido se convierte en la nueva normalidad, se requerirá una nueva generación de herramientas que faciliten este enfoque. En el lado tecnológico, por supuesto, están las plataformas de videoconferencia como Zoom y Teams, y las herramientas colaborativas como Google Docs. En el lado práctico y físico, está Gustav: la oficina en una caja que permitirá a los trabajadores transportar documentos esenciales y establecerse rápidamente en cualquier ubicación, haciendo de cualquier espacio el suyo.